sábado, 25 de enero de 2025

El devenir monstruo

El devenir monstruo: representaciones de lo popular y lo subalterno La siguiente ponencia surgió como un trabajo ensayístico, propuesto por la catedra Problemáticas de las literaturas argentina e hispanoamericana, en torno a las problematizaciones de las culturas populares/ masivas/ subalternas, estudiadas en la unidad III del correspondiente programa 2024. El título completo del ensayo original es el siguiente: El devenir monstruo: representaciones de lo popular y lo subalterno en la renovación de la literatura y en los nuevos géneros literarios. Y comienza así: En cada época hubo formas privilegiadas de monstruos, en las que figuras monstruosas erigidas en una parte de la literatura representaban y siguen representando cuerpos y vidas que no importan. Hablamos de figuras que son reservadas para aquellos sujetos expulsados al extenso campo de lo otro, a quienes en su marginalidad ni su humanidad se le reconoce. Algo posible de apreciar en las representaciones de lo popular y lo subalterno que aparecen en las siguientes producciones literarias que retoman problemáticas políticas e identitarias: Trenes del Sur (1988) de Carlos Hugo Aparicio, El romance de la Negra Rubia (2014) de Gabriela Cabezón Cámara y Cuando muera quiero que me toquen cumbia (2004) de Cristian Alarcón. En los que sus personajes, monstruos construidos socialmente, encarnan sujetos mixturados, inconclusos, mutantes cuyo relato encierra realidades marginales. Siguiendo la línea de Giorgi (2009), estos autores como parte de esta literatura construyen sujetos portadores de una monstruosidad configurada en rasgos pertenecientes a caracterizaciones y tradiciones diversas, las cuales se desvirtúan de la norma en un reiterado conflicto con la sociedad. Estas producciones literarias atienden los cuerpos de las periferias a través de la figura del monstruo, un ser producto de su entorno, de los discursos dominantes, con la finalidad de presentar una mirada más compleja y crítica de su origen, de su construcción que marca su identidad. La novela de Cabezón Cámara narra una historia bizarra, la historia de una poeta, quien para evitar un desalojo se prende fuego a lo bonzo. Sobrevive y su vida se convirtió en un arte barroco, con múltiples experiencias desorbitantes. Se convierte en una artista performática, mostrando su piel arruinada como espectáculo, hasta empresaria y política, ayudando a los más desfavorecidos. Con un lenguaje liberado de cualquier atadura, la narrativa de esta autora deja entrever lo monstruoso en el sufrimiento de quienes tienen sus derechos vulnerados, en los mecanismos de poder y los dispositivos de control de la misma sociedad, y, sobre todo, en los modos de la violencia que resulta en una escritura híbrida dentro de la dimensión de lo monstruoso. De esta forma, la protagonista encarnaría esa figura monstruosa, configurándose como un sujeto peligroso, inconcluso y mutante. La reconstrucción de la vida convertida en novela es el camino en el que se muestra ese devenir monstruo al narrar la construcción de una contradicción constante hecha de mutaciones, tal y como se muestra en la siguiente cita: “[…] y la vida me quedó así, medio barroca, retorcida como una torre de Borromini, confusa, agujereada, pegoteada, derretida diría, con los contornos difusos de todo lo que se derrite, pero no termina de transformarse en otra cosa y no puede ser más que lo mismo en un derrumbe congelado antes de licuarse del todo. […]” (Cabezón Cámara, 2014:62) Dichas mutaciones se acumulan en la protagonista del principio hasta el final de la novela, de negra rubia a mujer con pija, de persona a mercancía o arte, de okupa a propietaria, de monstruo a santa y emblema. Estamos ante un sujeto que está fuera de control, que no teme experimentar con su cuerpo, manifestándose de igual manera en el plano de la escritura. Existe una renovación de la literatura a fin de poder representar lo popular y lo subalterno al explorar vínculos entre lo monstruoso y la palabra. La autora configura su propuesta estética para dar cuenta de este devenir monstruo, profundizándose en una escritura monstruosa que se obstina en alterar las jerarquías culturales y los límites entre la prosa y el verso. Se observa una escritura barroca donde se entrecruzan ritmos y rimas, donde las frases se desvirtúan desde un cántico de barra hasta una cumbia villera, con tal de representar los modos en que se vive la cultura popular. Por otro lado, en la novela de Cristian Alarcón se narra la historia de Victor Manuel, alias El Frente Vital, un joven delincuente de las villas que fue asesinado por la policía en una persecución. En su narrativa se puede observar una mirada y trato particular sobre los cuerpos de la periferia; específicamente, sobre las realidades marginales de la villa, ateniéndose a su dinámica atravesada por leyes y códigos propios. En este caso, la reconstrucción de la vida y muerte del personaje del “Frente Vital” representa una puerta de entrada para poder entender este espacio marginal fuera de las miradas reduccionistas impuestas por los discursos dominantes sobres las villas en Argentina. La mirada foránea del narrador que le da lugar a las voces de los habitantes de las villas permite contradecir el discurso de que ellos provocan y ejecutan violencia. El devenir monstruo se hace evidente cuando entendemos que la villa está atravesada por todo tipo de violencia que se produce dentro, pero también, desde afuera. Estos cuerpos periféricos son monstruos de varias maneras porque son víctimas de una violencia sin precedentes. Los estigmas sociales injustos quedan evidenciados en la novela porque deja entrever las verdaderas realidades de los habitantes de la villa. Rompe con el discurso dominante que asocia de manera lineal al pobre o al que habita en las villas con el delincuente y el adicto a las drogas. Tanto en Romance de la negra rubia como Cuando muera quiero que me toquen cumbia un personaje es santificado, idealizado, convertido en símbolo como representante de un grupo marginado que evidencia la violencia recibida solo por pertenecer al extenso campo de lo otro. Estas novelas discuten y ponen en tela de juicio los discursos reduccionistas sobre estos espacios marginales; si bien el delito es un modo de vida, la lógica de la villa tiene otros matices. El personaje del “Frente Vital” permite observar estos matices, como que el botín de lo robado se comparte y se festeja, o que la delincuencia respeta una cierta ética, o que existe ciertos códigos entre los vecinos que garantiza cierta paz social, tal y como se demuestra en la siguiente cita: “[…] Ese alarido y el llanto que lo precedió fueron suficientes para que quienes esperaban perdieran la esperanza: un policía había masacrado a Víctor Manuel “El Frente” Vital, el ladrón más popular en los suburbios del norte del Gran Buenos Aires. Tenía diecisiete años, y durante los últimos cuatro había vivido del robo, con una diferencia metódica que lo volvería santo; lo que obtenía lo repartía entre la gente de la villa: los amigos, las doñas, las novias, los hombres sin trabajo, los niños. […]” (Alarcón, 2004: 16) Este recorrido por las características de la villa que hace uso Cristian Alarcón le permite representar lo popular y lo subalterno de este espacio. Según Cortés Rocca (2018) las articulaciones entre literatura y política que realiza hacen posible considerar esta obra como parte de las narrativas villeras. No solo se da voz a los habitantes de la villa, sino que también se critica las representaciones que asocian la droga, la delincuencia y la violencia como características del lugar. Por último, la novela de Carlos Hugo Aparicio narra la historia de una familia de La Quiaca que decide mudarse a la Ciudad de Salta para buscar fallidamente un futuro mejor. En la narrativa de este autor se puede apreciar tanto los imaginarios como las ilusiones truncas y la atmósfera circundante de personajes destinados a andar por los márgenes. Hablamos de un otro fronterizo en un territorio límite en el que los personajes llevan pesadas rutinas, frases mordidas y andan sin ningún futuro aparente. Aunque la historia principal se centre en los amores de un niño, profundos y puros, existe un trasfondo social en el que es posible relevar ciertas representaciones de lo popular y lo subalterno. Las vías del tren internacional, siempre presentes en la novela, nos ayudan a discernir esto por lo que representan para el protagonista y su familia; simbolizan una apuesta para ellos, una apuesta para progresar y, al fin, salir del pueblo. Vías que al final de la obra traerían de vuelta a un padre vencido y convertido en contrabandista. Esta obra nos muestra la odisea de una familia que intenta fallidamente escapar del extenso campo de lo otro. La idea de lo monstruoso se encuentra en las deficiencias de los espacios y de los propios personajes. El otro deviene monstruo porque es arrinconado a ese estado, y es que sin las oportunidades de superarse siempre será un marginado. En Trenes del sur la familia del protagonista experimenta varios reveses por su situación de origen y por su clase social, hasta que ven sus ilusiones truncadas y terminan en una situación peor de como estaban al principio de la novela. Los personajes terminan mimetizados con su entorno con la esperanza trunca, siempre en ese mismo lugar, sin otra posibilidad, aferrados a su lugar de origen sin poder quitarse su pasado ni la mirada de los demás, que, a su vez, marca y dictamina su identidad. A modo de conclusión, el devenir monstruo representa esas situaciones a las que se ven arrinconados aquellos cuerpos marginados por los discursos dominantes de la sociedad. Hablamos de sujetos que encarnan vidas que no importan, a quienes ni su humanidad se les reconoce, y que son retomados en estas novelas con la finalidad de representar lo popular y lo subalterno. Personajes mixturados, deficientes, mutantes, son empleados para profundizar críticamente sobre realidades marginadas. Representan una puerta de entrada para entender la lógica de estos espacios, ya sea el de la villa o el de un pueblo fronterizo, y cómo es que son afectados por los mecanismos y dispositivos de control de la misma sociedad. Así, se construyen personajes portadores de una monstruosidad que se desvirtúa de la norma para poder representar a través de la palabra sus conflictos con la sociedad. José Luis Cortez Bibliografía critica Cortés Rocca, Paola (2018). Narrativas villeras. Relatos, acciones y utopías en el nuevo milenio, en Jitrik, Noé (Dir.). Historia crítica de la literatura argentina. Vol. 12. Buenos Aires: Emecé. Giorgi, Gabriel (2009) Política del monstruo. Revista Iberoamericana, Vol. LXXV, Núm. 227, Abril-Junio 2009, 323-329 Bibliografía literaria Cabezón Cámara, Gabriela, Romance de la Negra Rubia, Buenos Aires, Eterna Cadencia, 2014. Alarcón, Cristian. Cuando me muera quiero que me toquen cumbia.. Buenos Aires: Verticales de Bolsillo, 2013. Aparicio, Carlos Hugo (1988) Trenes del sur. Buenos aires: Legasa

Lo popular, lo culto y lo masivo

Lo popular, lo culto y lo masivo en la novela y el testimonio argentino contemporáneo Caruso, María Luján El trabajo en el que se basa la siguiente ponencia fue escrito en marco de la materia Problemáticas de las literaturas argentina e hispanoamericana a cargo de los profesores Irene López y Rafael Gutiérrez, que se dicta en el quinto año de la carrera de Letras. La unidad III de su programa se denomina “Problematizaciones en torno a culturas populares/ masivas/ subalternas” y en ese marco abordamos la lectura de tres novelas argentinas: Trenes del sur de Carlos Hugo Aparicio, Cuando me muera quiero que me canten cumbia de Cristian Alarcón y Romance de la negra rubia de Gabriela Cabezón Cámara, analizándolas con las categorías de lo popular, lo culto, lo masivo, lo subalterno. Para ello, recurrimos a autores tales como Jesús Martín Barbero y Stuart Hall. En esta exposición nos proponemos analizar este corpus pensando a las obras literarias como formas culturales competentes e intrínsecamente insertas en una historia y una sociedad. En ellas, rastrearemos las marcas y los caminos que construye la cultura popular, en vinculación con lo culto y lo masivo, en marco de las jornadas intercátedra, lo que nos permitirá establecer diálogo con otros puntos de vista y nuevas aproximaciones. Para iniciar pensemos en el adjetivo popular. Es una categoría controversial y que adopta diferentes sentidos de acuerdo al lugar en que se posicione aquel que se proponga delimitarla. Stuart Hall (1984) la define como “aquellas formas y actividades cuyas raíces estén en las condiciones sociales y materiales de determinadas clases; que [han] quedado incorporadas a tradiciones y prácticas populares” (Hall, 1984). Este sentido tiene en cuenta “la relación entre cultura y cuestiones de hegemonía” (Hall, 1984). Antonio Cirese desde una mirada gramsciana, agrega que el valor de lo popular no reside en su autenticidad o su belleza, sino en su representatividad sociocultural, en su capacidad de materializar y de expresar el modo de vivir y pensar de las clases subalternas, [cómo] filtran, reorganizan lo que viene de la cultura hegemónica, y lo integran y funden con lo que viene de su memoria histórica. (Barbero, 1991, p.85) Por lo tanto, la popularidad no es una sustancia, sino una “posición relacional” (Cirese en Barbero, 1991, p.85). Se define por las relaciones de poder y de hegemonía entre los grupos dominantes y subalternos, y no por el contenido de los objetos o las prácticas culturales. El primer texto que analizaremos es la novela Cuando me muera quiero que me toquen cumbia (2012) de Cristián Alarcón. Esta obra presenta la investigación periodística realizada por el autor en las villas San Francisco, la 25 y La Esperanza del conurbano de Buenos Aires. Su indagación se centra en la figura de Víctor Manuel “El Frente” Vital, un joven ladrón que, a pesar de haberse entregado, fue asesinado por la policía bonaerense. Alarcón relata el proceso de santificación y la simultanea transición hacia un nuevo clima de época, con otros modos de vincularse y diferentes códigos al momento de robar. El texto se construye a partir de entrevistas realizadas a diferentes sujetos vinculados al caso de Vital y se ficcionaliza a partir de sus testimonios, por lo que podemos considerar que claramente se trata una historia popular. Un tema nodal en el texto es la marginalidad y las prácticas subalternas. Éstas no son sustancia, sino que se definen por las relaciones de poder. Por esto mismo, por ejemplo, se nos presentan roles y accionares completamente periféricos y sancionados por el poder, tales como el robo, al mismo tiempo que hay sujetos y actos delictivos protegidos y enmascarados: el tráfico y la venta de drogas. Es interesante como estas ponderaciones se oponen por completo a la opinión y la condena que realizan los habitantes de la villa: “El Frente” repartía sus botines entre la gente del lugar y los “transas” pierden a los chicos, los enferman y los empujan al consumo y la adicción. El poder no señala externamente qué es aceptado y qué es condenado, qué es central y qué es periférico, sino que se inmiscuye y participa de manera activa. Insertos en esta lógica de lucha de fuerzas, lo popular del texto radica en su representatividad sociocultural, es decir, en la manera en que logra expresar las prácticas y la historia de este grupo social, incluyendo la convergencia con los sectores dominantes y lo resultante sus vinculaciones. Retomando las relaciones entre lo periférico y lo central, debemos mencionar que lo popular no se caracteriza puntualmente por ser pasivo y maleable, sino que, como dice Mijaíl Bajtín, al oponerse a lo oficial, se cohesiona y se constituye mediante una "transferencia al plano material y corporal de lo elevado, espiritual, ideal y abstracto” (Bajtín en Barbero, 1991, p.75, 76). En otras palabras, se resignifican los elementos surgidos y usualmente vinculados con los círculos cultos mediante una apropiación por parte del pueblo, produciendo una obra nueva, en la que se cuaja cierta resistencia a la dominación. Abordemos en esta clave la segunda novela que trataremos: Trenes del sur (1988) de Carlos Hugo Aparicio. El libro relata las vivencias de un niño enamorado de su tierra, La Quiaca. Se nos presenta su cotidianidad, la atmósfera de pueblo, las experiencias de la infancia, los juegos, las charlas, los miedos, sus intereses. También conocemos la migración de su familia hacia Salta y el futuro de un sujeto desdoblado, dual, simultáneamente transitando dos temporalidades. Pensándolo desde la resignificación de lo culto que ejerce lo popular, en primer lugar, consideremos los objetos materiales y los consumos culturales de la familia del protagonista. Podemos reconocer aspiraciones de clase no sólo en sus ideas de progreso que se materializan en la decisión de migrar para que los chicos sean doctores, sino también en hechos concretos, tal como en la resolución de los padres de otorgarles todos los materiales necesarios para que crezcan como sujetos letrados, por ejemplo las revistas que leían. Notemos como se continúa y concreta la formación culta deseada: el protagonista arriba a la adultez como escritor, teniendo su carpeta de cuentos, recitando sus versos, realizando constantemente referencia a poetas consagrados, etcétera. En segundo lugar, atendamos a la apropiación de la temática universal del amor desde esta mirada de pueblo. Cargada de clichés y estereotipos, el relato nos presenta los sentimientos de este niño jujeño por su compañera, hija de inmigrantes. La chica no le habla, no lo mira, no lo busca, pero él se construye un melodrama marcado por los secretos, las palabras a escondidas, las declaraciones amorosas. En este caso, se produce una vulgarización del tópico por la pérdida del aura etérea y clásica debido a su bajada a la vida popular, y por la percepción inocente e infantil desde la que se construye la temática. En tercer lugar, se apela a ideas promulgadas por los sectores dominantes como medio para diferenciarse de “los otros”, es decir, los bolivianos. La comparación entre los espacios propio y ajeno se funda en las ideas de orden y superioridad que sostiene el centro para justificar su noción de progreso. Este niño adula su pueblo por no ser como la banda donde reconoce rasgos de barbarie: amontonamiento, caos, incomodidad y temor. No obstante, a su propia tierra la ve como símbolo de lo opuesto: orden y tranquilidad. Notamos entonces que lo culto y lo popular no son sectores aislados; ambos se definen mutuamente mediante representaciones, apropiaciones y rechazos, y persiguen diferentes objetivos. Luego del recorrido por las nociones desarrolladas, pensemos en la cultura de masas. Intuitivamente podemos vincularla con lo popular debido a que ambos conceptos designan a un conjunto colectivo de personas, pero, mientras pueblo lleva consigo una larga tradición, esta otra categoría tiene un surgimiento más cercano y en estrecha relación con el nacimiento de la modernidad. Barbero dice que en el siglo XIX se produce “la disolución del sistema tradicional de diferencias sociales, la constitución de las masas en clase y el surgimiento de una nueva cultura, de masa” (Barbero, 1991, p.133) debido a que, ante la desintegración de lo público, lo masivo se erige como la nueva unificación en la que se niegan y encubren las diferencias de clase mediante la mediación y el consentimiento (Barbero, 1991, p.134, 135). La nueva manera de crear y consumir lo artístico genera una sensación de profanación del aura, de corrupción de esa "manifestación irrepetible de una lejanía", como dice Benjamín (Barbero, 1991, p.62), aunque el autor también advierte que este “empobrecimiento” no significa la perdida de la capacidad crítica y creativa de la experiencia social (Barbero, 1991, p.62). Es pertinente que hablemos, entonces, de una industria cultural. Definida por Horkheimer y Adorno (1947) como un sistema que regula la aparente dispersión, este modelo implica un doble dispositivo: “la introducción en la cultura de la producción en serie […] y la imbricación entre producción de cosas y producción de necesidades” (Horkheimer y Adorno, 1947 en Barbero, 1991, p.50). En otras palabras, este juicio industrial trata al arte como un producto para el consumo y, mediante diferentes estrategias y artimañas, logra que el pueblo precise esos bienes. No obstante, creemos que podemos matizar la caracterización recién mencionada considerando que, como bien estableció Bajtín, esta vulgarización implica resemantizaciones, es decir, nuevas maneras de producir. La tercera novela que abordaremos es Romance de la negra rubia (2014) de Gabriela Cabezón Cámara. Este texto relata la historia de Gabi, una poeta que vive en un edificio junto a su comunidad en condición de “okupa”. Frente a un gran operativo de desalojo, ella decide prenderse fuego a manera de resistencia. Sobrevive y se vuelve una figura heroica. Pensando la obra en clave de lo masivo, en primer lugar, rescatemos la construcción de su grupo como un enjambre de personas sin nombre, anónimas, caracterizadas principalmente por lo colectivo. La razón por la que la protagonista tiene una identidad propia y una historia particular que contar es “el día del estallido”. Paradójicamente, se transmuta en sujeto al mismo tiempo que pierde su rostro. En segundo lugar, tengamos en cuenta su transformación en obra de arte. Luego del episodio fulgurante, se inicia su rol protagónico en una performance que recorre el mundo. Este suceso comprende un retorno a la concepción de la obra como espectáculo efímero, no reproducible. Sin embargo, al leer esa parte de la historia no podemos sino pensar en la deshumanización de la víctima que produce la industria cultural al convertirla en objeto de exhibición y bien de consumo. En tercer lugar, atendamos al regreso posterior de Gabi a Argentina. Ella dice: “yo acepté, lloré otra vez y me senté en la frontera de la obra: crucé de okupa a propietaria, crucé de víctima a señora, salí de donde estaba y di el pasito que me puso en otro lado para siempre” (Cabezón Cámara, 2014, p.54). Nota su pasaje de la masa a la individualidad con todo lo que ello implica. Sin embargo, se cansa y termina recluida con su círculo de confianza, centrada en su escritura. Notemos como la individualidad se vuelve una carga debido a que implica su transformación en delegada de un grupo masivo de personas enmarañadas y difuminadas en lo colectivo. En conclusión, lo popular, lo culto y lo masivo se relacionan intrínsecamente. La producción del pueblo es una categoría compleja ya que se define por las relaciones de poder que se dan en un contexto específico. Además, constituye un inventario en constante renovación. Asimismo, no se da aislada y apartada, sino que implica contactos, reescrituras, resignificaciones, transferencias y adaptaciones de lo culto. Y, pensándola desde la posmodernidad, no podemos soslayar el rol fundamental de la industria cultural en cuanto formamos parte de la masa de la ciudad. Mediante la lectura de estas novelas pudimos ilustrar y materializar las nociones problematizadas. Notemos nuevamente que la literatura es productora de prácticas e ideas y, en simultáneo, reproductora y médium de encarnación de una bastedad de representaciones e imaginarios sociales. Los invito a continuar con este análisis, repensar la categoría de “pueblo” e inmiscuirse en el fascinante testimonio argentino que nos ofrece la literatura. BIBLIOGRAFÍA: - Alarcón, Cristian (2012) Cuando muera quiero que me toquen cumbia. Aguilar. - Aparicio, Carlos Hugo (1988), Trenes del sur. Buenos Aires: Editorial Legasa. - Barbero, Jesús Martín (1983), “Memoria narrativa e industria cultural” en Comunicación y cultura, No 10. México. - Barbero, Jesús Martín (1991), De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. México: Ediciones Gustavo Gili. - Cabezón Cámara, Gabriela (2014), Romance de la Negra Rubia. Buenos Aires: Eterna cadencia. - Hall, Stuart (1984), “Notas sobre la deconstrucción de lo popular” en Samuels, R. (ed.): Historia popular y teoría socialista, Barcelona: Crítica.

Sustos nocturnos

Taller de narrativa Cerrillos SEU 2024 Cadáver exquisito narrativo Sustos nocturnos Cuando era chica, mi mamá me decía: pórtate bien o vienen el Alma Mula a llevarte. Toda temerosa hacía lo que mamá decía. Eran otros tiempos, en los que nos creímos todo lo que nos contaban los grandes. Sin embargo, pese a que ahora tengo claro ese tema, el otro día me sucedió algo extraño. Era de noche y escuché ruidos en el techo de la cocina. Pensé que era mi gata, hasta que la vi junto a mí. Un poco asustada, me levanté y salí a ver qué sucedía. Temerosa, prendí todas las luces porque recordaba las historias con que me asustaba mi mamá. Me corrió un frío por la espalda cuando vi una sombra correrse, pero me volvió el alma al cuerpo cuando la luz reveló a mi vecina en camisón y pantuflas en el techo tratando de bajar a su gato. Diana Aldana López María Delia Rufino Martha Melgarejo Ángela María Pelusso Daniel Díaz Cleclia Guzmán Coordinador: Rafael Gutiérrez

miércoles, 8 de enero de 2025

Otros cien videos (del 901 al 1000) grabados por Rolando Revagliatti

Otros cien videos (del 901 al 1000) grabados por Rolando Revagliatti, con poemas y otros textos de numerosos autores, disponibles en la plataforma italiana http://www.arcoiris.tv y en su canal de YouTube. Quienes deseen enviarme libros propios o ajenos en soporte papel para su lectura y eventual selección y grabación en video de uno o más textos, soliciten mi dirección postal a través de este medio. 901: El 9.11.24 tres poemas del libro ‘Herriko y otros poemas’ de David Birenbaum: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73593/ 902: El 10.11.24 poema ‘Cuerpos recién amados’ de Héctor Urruspuru: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73613/ 903: El 10.11.24 dos poemas del libro ‘Calle principal’ de Vilma Sastre: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73626/ 904: El 11.11.24 poema ‘Abandona el ridículo’ de Cayo Valerio Catulo (traducción de Aldo Oliva): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73643/ 905: El 11.11.24 poema ‘El mate’ del libro ‘Argentina’ de Ezequiel Martínez Estrada: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73659/ 906: El 12.11.24 dos poemas del libro ‘El poder de unos límites’ de Alicia Silva Rey: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73679/ 907: El 12.11.24 tres microficciones del libro ‘Nenufo y otros textos’ de Horacio Laitano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73693/ 908: El 13.11.24 dos poemas del libro ‘Los jardines interiores’ de Amado Nervo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73714/ 909: El 13.11.24 dos poemas del libro ‘El pasillo del tren’ de Laura Wittner: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73730/ 910: El 14.11.24 poema ‘Paisaje femenino’ del libro ‘Desmárgenes’ de Oliverio Coelho: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73748/ 911: El 14.11.24 tres poemas del libro ‘Las flores de lo opaco’ de Carlos Piccioni: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73762/ 912: El 15.11.24 seis poemas del libro ‘Susurrados’ de María Cristina Chiama: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73781/ 913: El 15.11.24 poema ‘1940’ de Bertolt Brecht (traducción de Jesús López Pacheco y Vicente Romano): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73797/ 914: El 16.11.24 siete poemas del libro ‘Cielos de enero’ de Alfredo Rescia: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73814/ 915: El 16.11.24 tres microrrelatos del libro ‘Pulpos, mulitas, kiwis. Relatos acerca de una animalidad y algunos nubarrones’ de Paula Winkler: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73835/ 916: El 17.11.24 tres poemas del libro ‘Por las ramas’ de Gabriela Franco: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73866/ 917: El 18.11.24 poema ‘Oscuridad de la sangre’ de Norberto Barleand: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73881/ 918: El 18.11.24 poema ‘Esto no es una masacre’ de Lisa Suhair Majaj (traducción de Juan Carlos Villavicencio): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73897/ 919: El 19.22.24 poema ‘La rama de cerezo ornamental’ del libro ‘El paisaje interior’ de Mirta Rosenberg: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73916/ 920: El 19.11.24 poema ‘Maldito’ de Henri Michaux: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73937/ 921: El 20.11.24 poema ‘Cuando tú me fuerzas a abrir la boca’ del libro ‘El cuerpo lesbiano’ de Monique Wittig (con traducción de Nuria Pérez de Lara): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73958/ 922: El 20.11.24 poema ‘Ni olvido ni perdón’ del libro ‘Canciones impunes’ de Gloria Arcuschin: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73976/ 923: El 21.11.24 poema ‘Esquina del ‘50’ de Rubén Derlis: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/73995/ 924: El 21.11.24 tres poemas del libro ‘La fraternidad de los cocodrilos sonrientes’ de Rosa Machado: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74015/ 925: El 22.11.24 cinco poemas del libro ‘Ala del silencio’ de Luis Rico Chávez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74036/ 926: El 22.11.24 poema ‘Ojo seco’ del libro ‘La cuna de Newton’ de Graciela Cros: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74057/ 927: El 23.11.24 tres poemas de Silvia Marino Crespo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74076/ 928: El 23.11.24 poema ‘Me estaría tendido en una isla’ del libro ‘De este lado y del otro’ de José Antonio Cedrón: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74096/ 929: El 24.11.24 poema ‘Simulacros’ del libro ‘Los límites de la sombra’ de Gabriela Delgado: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74116/ 930: El 24.11.24 dos poemas del libro ‘Esta es la tierra, corazón’ de Marta Braier: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74135/ 931: El 25.11.24 poema ‘¿Quién soy?’ de Norberto Corti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74155/ 932: El 25.11.24 poema ‘Registro’ del libro ‘Hacen falta molinos’ de Vilma Sastre: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74176/ 933: El 26.11.24 poema ‘Tenga cuidado, amigo’ del libro ‘Laurel de fuego y Boca de tormenta’ de Rubén Vedovaldi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74200/ 934: El 26.11.24 poema ‘Enciendo un fósforo’ de Elena Garritani: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74219/ 935: El 27.11.24 poema ‘Claro de luna’ del libro ‘Hojas de ruta’ de Blaise Cendrars (traducción de Eduardo Conde): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74246/ 936: El 27.11.24 tres poemas del libro ‘La sombra de la mano’ de Selva Dipasquale: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74264/ 937: El 28.11.24 dos poemas de Julio Carabelli: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74288/ 938: El 28.11.24 dos poemas del libro ‘Detrás de los ojos’ de Silvia Tocco: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74306/ 939: El 29.11.24 poema ‘Nunca des todo tu corazón’ de Williams Butler Yeats (traducción de Marina Kohon): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74325/ 940: El 29.11.24 poema ‘3’ del libro ‘El chenque’ de Ana Porrúa: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74344/ 941: El 30.11.24 dos poemas del libro ‘Viernes’ de Beatriz Vignoli: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74363/ 942: El 30.11.24 dos poemas del libro ‘Las flores del mal’ de Charles Baudelaire (traducción de Jorge Aulicino): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74381/ 943: El 1.12.24 poema ‘Euforia’ del libro ‘Diario de estos días’ de Gabriela De Cicco: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74402/ 944: El 1.12.24 cinco poemas del libro ‘Última sustancia’ de Edda Sartori: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74419/ 945: El 2.12.24 cuatro poemas del libro ‘Lugares comunes’ de Lorena Brito: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74438/ 946: El 2.12.24 siete poemas del libro ‘Taco de reina’ de Ana Guillot: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74454/ 947: El 3.12.24 cinco poemas del libro ‘Hebras de azafrán (el arte del erotismo)’ de María José Paats: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74478/ 948: El 3.12.24 tres poemas del libro ‘Refugio de tormentas’ de Raúl Pignolino: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74495/ 949: El 4.12.24 poema ‘Remo contra ti, conmigo a cuestas’ del libro ‘Escapada de la forma ausente’ de Gabriela Pais: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74518/ 950: El 4.12.24 siete poemas del libro ‘Entonces mi padre’ de Elizabeth Molver: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74537/ 951: El 5.12.24 diecinueve poemas del libro ‘Propaga’ de Rolando Revagliatti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74559/ 952: El 5.12.24 dos poemas del libro ‘Estructura. Venado en fuga’ de Blanca Elena Pantin: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74575/ 953: El 6.12.24 dos poemas del libro ‘La voz íntima’ de Mónica Muñoz: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74595/ 954: El 6.12.24 poema ‘El libro no te sirve’ de Juan Eugenio Rodríguez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74615/ 955: El 7.12.24 poema ‘Cambiarse los pantalones’ del libro ‘La diástasis de las tibias largas’ de Marina Serrano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74637/ 956: El 7.12.24 poema ‘Presentimiento’ del libro ‘Interno, disperso, continuo’ de María Celina Galera: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74652/ 957: El 8.12.24 tres poemas de Anderson Braga Horta (traducción de Felipe Trímboli y Eduardo Dalter): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74674/ 958: El 8.12.24 dos poemas del libro ‘Temporada de invierno’ de Carolina Esses: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74689/ 959: El 9.12.24 tres poemas de la segunda parte del libro ‘Herriko y otros poemas’ de David Birenbaum: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74708/ 960: El 9.12.24 poema ‘Arveja negra’ del libro ‘Arveja negra’ de Verónica Viola Fisher: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74724/ 961: El 10.12.24 cuatro poemas del libro ‘El viejo búho’ de Liliana Bellone: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74745/ 962: El 10.12.24 seis poemas del libro ‘Versiones’ de Antonia Taleti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74761/ 963: El 11.12.24 cinco poemas de Langston Hughes (traducidos por Eduardo Dalter): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74783/ 964: El 11.12.24 dos fragmentos del poema ‘El gran capitán’ del libro ‘El gran capitán’ de Valeria Zurano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74803/ 965: El 12.12.24 dos poemas del libro ‘No lo conozcas’ de Cecilia Romana: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74825/ 966: El 12.12.24 tres poemas de Orlando Valdés: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74840/ 967: El 13.12.24 dos poemas de Claudia Tejeda: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74860/ 968: El 13.12.24 tres poemas del libro ‘Ea’ de María Julia Magistratti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74875/ 969: El 14.12.24 dos poemas de Norberto Antonio: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74893/ 970: El 14.12.24 poema ‘Hay que mirar’ de Laura Carnovale: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74912/ 971: El 15.12.24 dos poemas de Jorge Luis Estrella: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74930/ 972: El 15.12.24 poema ‘Blancanieves y yo’ del libro ‘Corazón portátil’ de Lola Arias: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74946/ 973: El 16.12.24 seis poemas del libro ‘El sueño de las lluvias’ de Carlos Piccioni: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74965/ 974: El 16.12.24 cuatro poemas del libro ‘Fiestita’ de Juana Luján: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/74980/ 975: El 17.12.24 seis poemas del libro ‘No arte poética’ de Pedro Bollea: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75000/ 976: El 17.12.24 seis poemas del libro ‘Postales de invierno’ de Alfredo Rescia: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75001/ 977: El 17.12.24 tres poemas del libro ‘Más claro todo’ de Noelia Rivero: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75022/ 978: El 18.12.24 diez poemas del libro ‘Picado contrapicado’ de Rolando Revagliatti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75043/ 979: El 18.12.24 dos poemas del libro ‘Carneada’ de Soledad Castresana: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75057/ 980: El 19.12.24 poema ‘No hay vida’ del libro ‘Treinta y seis grados’ de Eduardo Magoo Nico: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75081/ 981: El 19.12.24 dos poemas del libro (compartido) ‘Alguien que amo rodea mi cintura’ de Alicia Grinbank: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75096/ 982: El 20.12.24 seis poemas del libro ‘Nervaduras de la noche’ de Ignacio Villanueva: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75118/ 983: El 20.12.24 un párrafo de la novela ‘Sabias, santas, rebeldes’ de Paula Winkler: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75137/ 984: El 21.12.24 poema ‘Los pequeños nacimientos’ del libro ‘Altas lluvias’ de Rafael Felipe Oteriño: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75159/ 985: El 21.12.24 dos poemas del libro ‘La campeona de nado’ de Clara Muschietti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75173/ 986: El 22.12.24 dos poemas del libro (compartido) ‘Alguien que amo rodea mi cintura’ de Manuel Bendersky: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75191/ 987: El 22.12.24 dos poemas del libro ‘Roma, peligro para caminantes’ de Rafael Alberti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75209/ 988: El 22.12.24 poema ‘Ella armaba sus cigarros’ del libro ‘La casa en la avenida’ de Paula Jiménez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75214/ 989: El 23.12.24 dos poemas del libro ‘Desnuda musa’ de Alejandro Nicotra: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75226/ 990: El 23.12.24 siete poemas del libro ‘Viajero’ de Jacques Canut (con traducción de Gerardo Burton): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75240/ 991: El 24.12.24 dos poemas del libro ‘Alga’ de Gabriela Bejerman: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75258/ 992: El 24.12.24 poema ‘Idea fija’ de André Frédérique (con traducción de Aldo Pellegrini): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75270/ 993: El 25.12.24 poema ‘La casada infiel’ del libro ‘Romancero gitano’ de Federico García Lorca: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75287/ 994: El 25.12.24 tres poemas del libro ‘Celebración de lo invisible’ de Sonia Scarabelli: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75300/ 995: El 26.12.24 poema ‘Un pobre vergonzante’ de Xavier Forneret: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75318/ 996: El 26.12.24 siete poemas del libro ‘Bruma y verdor’ de Alicia Grinbank: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75330/ 997: El 27.12.24 poema ‘Yuyo verde’ del libro ‘Ira’ de Bárbara Belloc: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75347/ 998: El 27.12.24 poema ‘En mi vida’ de John Lennon (con traducción de Gerardo Burton): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75361/ 999: El 28.12.24 dos poemas del libro ‘Si es puñal que me mate’ de Inés Manzano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75376/ 1000: El 28.12.24 poema ‘Monólogo a las 3 A. M.’ de Sylvia Plath (con traducción de Gerardo Burton): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/75390/ Agradezco desde ya por la difusión, total o parcial, de esta reseña y autorizo la incorporación de los videos a revistas-e, todo tipo de sitios web, redes sociales, etc. https://www.arcoiris.tv/fonte/Rolando%20Revagliatti/ http://www.revagliatti.com https://www.youtube.com/user/rolandorevagliatti/videos

lunes, 30 de septiembre de 2024

Otros cien videos (del 701 al 800) grabados por Rolando Revagliatti

Otros cien videos (del 701 al 800) grabados por Rolando Revagliatti, con poemas y otros textos de numerosos autores, disponibles en la plataforma italiana http://www.arcoiris.tv y en su canal de YouTube. Quienes deseen enviarle libros propios o ajenos en soporte papel para su lectura y eventual selección y grabación en video de uno o más textos, soliciten su dirección postal a través de este medio. 701: El 29.7.24 poema (y letra de un tango) ‘Garúa’ de Enrique Cadícamo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70094/ 702: El 30.7.24 tres greguerías de Ramón Gómez de la Serna: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70127/ 703: El 31.7.24 los dos primeros párrafos de la novela ‘Detrás del sol’ de Guillermo Fernández: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70155/ 704: El 1.8.24 tres poemas del libro ‘Mauritania es un país con nieve’ de Carlos J. Aldazábal: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70186/ 705: El 2.8.24 ocho poemas del libro ‘Harán una película con mi entierro’ de María Malusardi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70218/ 706: El 3.8.24 poema ‘Te veo’ del libro ‘Canciones de invierno’ de Viggo Mortensen: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70255/ 707: El 4.8.24 poema (y letra de una canción) ‘Sobre mi sombra’ de José Larralde: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70281/ 708: El 5.8.24 tres poemas del libro ‘Se llaman llanto o abismo’ de Leda Valladares: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70307/ 709: El 6.8.24 poema ‘De un abismo a otro abismo’ de César Luis Menotti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70342/ 710: El 7.8.24 poema (y letra de un tango) ‘Acquaforte’ de Juan Carlos Marambio Catán: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70377/ 711: El 8.8.24 tres poemas de la antología ‘Uvas y otros poemas’ de D. H. Lawrence (con traducción de Carmen Vasco): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70409/ 712: El 9.8.24 dos poemas del libro ‘Otoño imperdonable’ de María Elena Walsh: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70440/ 713: El 10.8.24 poema ‘La señorita muerta’ de Raúl González Tuñón: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70472/ 714: El 11.8.24 dos poemas del libro ‘Un sendero nuevo a la cascada’ de Raymond Carver (traducidos por Mariano Antolín Rato): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70501/ 715: El 12.8.24 poema ‘Lo más difícil es verme’ del libro ‘Ama de caza’ de Karina Macció: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70532/ 716: El 13.8.24 cuatro poemas del libro ‘La duración’ de María Barrientos: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70567/ 717: El 14.8.24 poema ‘La balada del boludo’ de Isidoro Blaisten: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70599/ 718: El 15.8.24 poema ‘La anciana señora’ de Enzo Valls: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70631/ 719: El 16.8.24 cuatro poemas del libro ‘Forma parte de mi guerra’ de Alberto Cisnero: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70664/ 720: El 17.8.24 seis poemas del libro ‘Gotán’ de Juan Gelman: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70693/ 721: El 18.8.24 tres poemas del libro ‘El capital’ de Jorge Aulicino: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70722/ 722: El 19.8.24 poema ‘En los puertos donde’ del libro ‘Madagascar’ de Luis Bacigalupo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70753/ 723: El 20.8.24 siete poemas del libro ‘Guardianes de cenizas’ de Marcelo Fagiano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70784/ 724: El 21.8.24 trece poemas del libro ‘Una hilacha en lo real’ de Alejandro Cesario: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70815/ 725: El 21.8.24 ocho poemas del libro ‘La mueca de tu afán’ de Vicente Muleiro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70816/ 726: El 21.8.24 poema ‘Poesía isomórfica y poesía irregular’ de Daniel Ponce: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70817/ 727: El 22.8.24 fragmento de la nouvelle ‘El pez bailable’ de Enrique Troncoso: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70849/ 728: El 22.8.24 fragmento de un poema del libro ‘Locuelas hechizas’ de Reynaldo Jiménez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70850/ 729: El 22.8.24 cuatro poemas de Alejandro Michel: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70851/ 730: El 23.8.24 poema ‘Vista preliminar del barrio de Once’ de Pedro Donángelo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70887/ 731: El 23.8.24 poema ‘Almohada’ del libro ‘Trío’ de Jan de Jager: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70888/ 732: El 23.8.24 tres poemas del libro ‘Versos sencillos’ de José Martí: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70889/ 733: El 24.8.24 cuatro poemas del libro ‘Estrago’ de Gabriela Aristegui: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70920/ 734: El 24.8.24 cinco poemas del libro ‘Orilla de mujer’ de Gabriela Delgado: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70921/ 735: El 24.8.24 seis poemas de los libros ‘Psia’, ‘Todos’ y ‘Las cosas’ de Arnaldo Antunes (con traducción de Reynaldo Jiménez e Ivana Vollaro): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70922/ 736: El 25.8.24 cuento breve ‘Niñez’ del libro ‘Ventana con Ornella’ de Jorge Ariel Madrazo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70951/ 737: El 25.8.24 primeros párrafos del cuento ‘La deuda’ de Luis Bacigalupo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70952/ 738: El 25.8.24 fragmento del poema ‘Té de sol’, incluido en el libro ‘Trino’ de Augusto Munaro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70953/ 739: El 26.8.24 poema ‘Corazón agitado’ del libro ‘Tu corazón partido sigue latiendo’ de Karina Macció: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70988/ 740: El 26.8.24 dos poemas –‘Buenos Aires (dos poemas)’- del libro ‘El otro, el mismo’ de Jorge Luis Borges: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70989/ 741: El 26.8.24 ocho poemas del libro ‘Enzo’ de Raúl Feroglio: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70990/ 742: El 27.8.24 poema ‘Mala memoria’ del libro ‘Las mujeres y los días’ de Gabriel Ferrater (con traducción de Aníbal Cristobo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71022/ 743: El 27.8.24 dos poemas del libro ‘El lugar común’ de Carlos Latorre: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71023/ 744: El 27.8.24 dos poemas del libro ‘El turno del ofendido’ de Roque Dalton: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71024/ 745: El 28.8.24 dos poemas del libro ‘Estaciones’ de Susana Cella: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71060/ 746: El 28.8.24 tres poemas del libro ‘La camisa hawaiana’ de Carlos Aprea: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71061/ 747: El 28.8.24 cinco poemas de la antología ‘Palabra desorden’ de Arnaldo Antunes (con traducción de Reynaldo Jiménez e Ivana Vollaro): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71062/ 748: El 29.8.24 ocho poemas de la antología ‘Relámpagos. Volumen 4’ de Jan de Jager: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71095/ 749: El 29.8.24 tres sonetos de Sor Juana Inés de la Cruz: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71096/ 750: El 29.8.24 fragmento de la novela ‘Los excomulgados’ de Luis Bacigalupo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71097/ 751: El 30.8.24 cinco poemas del libro ‘La muda encarnación’ de María del Carmen Colombo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71131/ 752: El 30.8.24 primeros párrafos de la nouvelle ‘La oportunidad adversa’ de Claudia Schvartz: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71132/ 753: El 30.8.24 poema ‘El hombre vuelve del trabajo’ del libro ‘Notas de una biografía perdida’ de Alejandro Schmidt: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71133/ 754: El 31.8.24 relato ‘Primera comunión’ del libro ‘Pan con chocolate’ de Greizzi Furfaro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71162/ 755: El 31.8.24 relato ‘Espectador’ del libro ‘Historietas del amor’ de Rolando Revagliatti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71163/ 756: El 31.8.24 poema ‘Contar las noches’ del libro ‘Después de las 22’ de Liliana Aguilar Orantes: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71164/ 757: El 1.9.24 tres poemas del libro ‘El gallo pinto y otros poemas’ de Javier Villafañe: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71192/ 758: El 1.9.24 cuatro poemas del libro ‘El pulso herido’ de Leda Schiavo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71193/ 759: El 1.9.24 poema ‘Oración a la vida’ de Lou Andreas-Salomé: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71194/ 760: El 2.9.24 tres poemas de Macedonio Fernández: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71227/ 761: El 2.9.24 primera parte del libro ‘Pampa argentino’ de Claudia Schvartz: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71228/ 762: El 2.9.24 poema (y letra de una canción) ‘Algo personal’ de Joan Manuel Serrat: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71229/ 763: El 3.9.24 un poema pawnee y un poema sioux (aborígenes de Estados Unidos), de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71262/ 764: El 3.9.24 los dos primeros párrafos de la novela ‘Yo San Tucho’ de Marcos Rosenzvaig: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71263/ 765: El 3.9.24 poema aborigen selk’nam ‘Aquí estoy cantando’ (canto shamánico selk’nam), de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71264/ 766: El 4.9.24 tres poemas del libro ‘Intemperie’ de Diana Patricia Sabat: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71298/ 767: El 4.9.24 dos poemas en aymara (Sierra de Perú y Bolivia), de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71299/ 768: El 4.9.24 tres poemas del libro ‘Poemas notables’ de Jorge Dipré: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71300/ 769: El 4.9.24 poema ‘Estación’ del libro ‘Tiempo del comienzo’ de Boris Pasternak (incluido en la antología ‘La mariposa en la estrella’, con traducción de Víctor Toledo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71307/ 770: El 5.9.24 cuatro poemas del libro ‘El mundo cambió de lugar’ de Mary Guerreiro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71327/ 771: El 5.9.24 dos poemas de aborígenes de las selvas del Perú, de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71345/ 772: El 6.9.24 dos poemas del libro ‘Poemas a las rocas’ de Eduardo Rodríguez Rivera: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71360/ 773: El 6.9.24 dos poemas aborígenes en lacandón, de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71381/ 774: El 7.9.24 dos poemas aborígenes en guaraní de la selva del Paraguay, de la antología ‘Aborígenes americanos. Colibríes encendidos’: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71404/ 775: El 7.9.24 poema ‘Fragmento epistolar: al muchacho Codignola’ del libro ‘Poesía en forma de rosa’ de Pier Paolo Pasolini (traducción de Carlos Vitale): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71417/ 776: El 8.9.24 poema ‘El carro de piedra’ del libro ‘Conflagración’ de Antonio Ramón Gutiérrez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71433/ 777: El 8.9.24 poema lunfardo ‘Mi viejo’ de Julián Centeya: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71449/ 778: El 9.9.24 tres poemas del libro ‘De piedad vine a sentir’ de Irene Gruss: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71464/ 779: El 9.9.24 dos poemas del libro ‘Trieste y una mujer’ de Umberto Saba (traducción de Carlos Vitale): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71482/ 780: El 10.9.24 poema ‘Convivir con los muertos’ del libro ‘Los pájaros perdidos’ de Mario Trejo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71502/ 781: El 10.9.24 poema ‘Simples cosas’ de Jean ‘Binta’ Breeze (con traducción de Eduardo Dalter, Daniel Borrachia y Mariluz Fernández): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71520/ 782: El 11.9.24 tres primeros párrafos del relato ‘La durmiente’ del libro ‘Historias inauditas’ de Jorge Pablo Yakoncick: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71540/ 783: El 11.9.24 tres poemas de Lorenzo García Vega: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71554/ 784: El 12.9.24 poema ‘El cuaderno blanco’ del libro ‘Diversi accorgimenti’ de Adriano Spatola (con traducción de Carlos Vitale): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71572/ 785: El 12.9.24 poema ‘Materia’ de Renata Schneider (incluido en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71587/ 786: El 13.9.24 poema (y letra de un tango) ‘Chiquilín de Bachín’ de Horacio Ferrer: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71607/ 787: El 13.9.24 poema ‘Jardín lloroso’ del libro ‘Más allá de las barreras’ de Boris Pasternak (incluido en la antología ‘La mariposa en la estrella’, con traducción de Víctor Toledo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71607/ 788: El 14.9.24 dos poemas de Norma Starke (incluidos en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71639/ 789: El 14.9.24 poema ‘A K.’ de Alexandr Pushkin (incluido en la antología ‘La mariposa en la estrella’, con traducción de Víctor Toledo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71652/ 790: El 15.9.24 cuatro poemas del libro ‘El miedo y la belleza’ de Raúl Feroglio: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71668/ 791: El 15.9.24 dos poemas de Nora Raquel Quiroga (incluidos en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71682/ 792: El 16.9.24 poema ‘Por aquí cruzó la uña misteriosa’ del libro ‘Temas y variaciones’ de Boris Pasternak (incluido en la antología ‘La mariposa en la estrella’, con traducción de Víctor Toledo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71699/ 793: El 16.9.24 tres poemas del libro ‘Mano emplumada’ de Nicolás Antonioli: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71721/ 794: El 17.9.24 tres poemas de Silvina Vuckovic (incluidos en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71741/ 795: El 17.9.24 dos poemas de Osip Mandelshtam (incluidos en la antología ‘La mariposa en la estrella’, con traducción de Víctor Toledo): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71762/ 796: El 18.9.24 poema ‘Buenos Aires’ del libro ‘Cantos órficos y otros poemas’ de Dino Campana (con traducción de Carlos Vitale): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71779/ 797: El 18.9.24 poema ‘UNESCO’ de Susana ‘Piri’ Lugones: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71795/ 798: El 19.9.24 poema ‘Géminis-Géminis’ de Sandra Gudiño (incluido en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71811/ 799: El 19.9.24 poema ‘Y un poema de amor’ de Mariel Monente (incluido en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71829/ 800: El 20.9.24 poema ‘Hay un tiempo que deja de ser límite’ de Mauricio Cappiello (incluido en la antología ‘La trama del aire’): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/71845/ Se agradece, desde ya, por la difusión, total o parcial, de esta reseña y se autoriza la incorporación de los videos a revistas-e, todo tipo de sitios web, redes sociales, etc. https://www.arcoiris.tv/fonte/Rolando%20Revagliatti/ http://www.revagliatti.com https://www.youtube.com/user/rolandorevagliatti/videos

miércoles, 21 de agosto de 2024

Nueba Andalucia

Sífilis. Nueba Andalucia, Governacion del Río de la Plata y Paraguay. Asunción, hija de la primera Buenos Aires, fue a su vez, madre de la segunda. "...el que tiene ocho (mujeres) es porque no puede tener dieciséis (...); con tanta desvergüenza y poco temor de Dios que hay entre nosotros en estar como estamos con las indias amancebadas que no hay Alcorán de Mahoma que tal desvergüenza permita... Capellán Gonzales Paniagua I Carlos V, apoyo la aventura de Don Pedro de Mendoza al tiempo que pagaba sus deudas a Fugger el poderoso banquero alemán otorgándole la concesión de la explotación y el transporte del guayaco. Los Fugger o Fúcares como se llamaron en España recurrieron a una campaña publicitaria para promocionar los efectos curativos del palo santo, después de un tiempo cuando se comenzó a dudar de la eficacia benéfica del guayaco compraron el silencio de los médicos que tenían dudas al tiempo que inundaban el viejo continente de guayaco y calculaban las ganancias del fraude. II Fue un octubre cuando la primavera avanzaba quemando los días y los pétalos de las flores que adornaban los balcones de Buenos Aires. Cuando el sol se iluminaba de amarillo y la humedad eran gotas pegajosas. Después de unas cuantas naderías mi padre me dijo —¿Te gustaría ir a Asunción en las vacaciones? —Sí, a conocer a la familia paraguaya. —Organice con la tía Consorcia para que vivas en su casa. Ah, mi primo te buscara en la estación de buses a tu llegada a Asunción. — Una sonrisa se dibujó en mis labios porque Víctor el primo de mi padre, quien había estado unos meses en Bs As. El me fascinaba, yo lo había bautizado la Momia porque lo veía sentado sin que se le moviera una pestaña mientras que, a su alrededor, Raúl el canario de mi madre cantaba, nosotros corríamos de aquí para allá con nuestras risas, murmullos y gritos. Sus ojos ausentes brillaban alucinados imaginando el ejército de arácnidos que infatigablemente tejían una tela de araña para atraparlo entre sus hilos viscosos. Víctor vino a Bs As porque su compadre el coronel Irala le había recomendado un médico. —El psiquiatra que atendió a Víctor le inyectaba agua —escuche decir a mi padre. Paraguay de mis sueños. Las fantasías infantiles serían realidad en mi adolescencia. Iría a la ciudad de las 7 colinas, me decía mientras caminaba la felicidad. Cuando pequeño mi abuela me sentaba en sus rodillas para contarme su encuentro con el Yasí Yatere, el duende que vive en la jungla misionera, un enano de facciones bellas, de cabellos rubios que llevaba un silbato en el mango del bastón de oro atrayendo a los niños para raptarlos y jugar con ellos para luego abandonarlos en la selva para que su hermano el Ao ao los devore. Una siesta anónima, ella y sus hermanas estaban jugando en el monte. Ella escucho el llamado del Yací Yatere y lo siguió. Cuando sus hermanas se dieron cuenta que se dirigía hacia el bosque como hipnotizada, la agarraron de los brazos y no la soltaron hasta que ella les dijo — El Yací Yatere, se fue sin mí. Mi padre se había dedicado a ocultarnos su pasado. Sin embargo, algunas intrigas se filtraron de sus silencios como la intimidad con Francisca. Nos enteramos lentamente a través del tiempo con relatos de parientes que nos visitaban. Habían nacido el mismo año, crecieron en la casa de los abuelos, antes de aprender a caminar ya eran cómplices. Jugaban horas interminables inventando pasatiempos sin reglas. Durante las siestas cuando el clima dictaba que solo se podía dormir, ellos se escapaban por la puerta trasera de la casa. Salían sigilosamente y una vez en el patio corrían y corrían hacia el árbol que estaba al final del jardín, se subían al naranjo en dos piruetas y una vez en la copa saltaban sobre el alambrado y se iban al río a arrojar piedras sobre la superficie del agua, contando las veces que los pedruscos rebotaban antes de hundirse. Hasta que el tiempo enemigo de la inocencia transformo las picardías infantiles en travesuras de adolescentes. Sus cuerpos comenzaron a desarrollarse sin explicaciones, a ella le crecieron los pechos y sus pezones se endurecían cuando estaban juntos mientras que él tenía erecciones. Ya no corrían hacia el río a tirar piedras y risas, ahora se sentaban debajo de un árbol a mirarse y conversar. El deseo titilaba entre ellos y el olor agridulce de sus entrepiernas los acercaba. Fue en una de esas siestas cuando el sol les mordía la piel y el deseo los angustiaba que inadvertidamente se besaron. Se encontraron en un remolino de urgencias, jadeantes el uno sobre el otro. El instinto animal los ayudo y el sexo irrumpió en su hermandad. Desde entonces se escondían en los rincones ocultos de la casa para gozar, huían hacia la soledad de los campos donde podían revolcarse y amarse en libertad. Los abuelos se alarmaron al descubrir lo que estaba pasando. Fue entonces que Tasio, el padre de Francisca que no fue ajeno a lo que sucedía a su alrededor reunió a mi padre y a su hija y los amenazo —Terminan está historia ya mismo —dijo y dirigiéndose hacia mi padre continuo —o te mato de un tiro. Mis abuelos asustados porque sabían que Tasio era loco, buscaron mandar a mi padre a casa de algún familiar para alejarlo de Francisca, pero como todos vivían aterrorizados del manicomio que Tasio llevaba en su cabeza, nadie les ofreció ayuda. Desesperados y sin solución decidieron adulterar los papeles de nacimiento de mi padre para poder incorporarlo al ejército. La mala suerte hizo que mi padre ingresara al ejército a los 15 años en un momento trágico ya que se estaba cocinando un conflicto armado por los derechos a la explotación de pozos petrolíferos en la frontera de Paraguay con Bolivia. El Chaco Boreal era una región boscosa, calurosa y seca situada al norte del río Pilcomayo y al oeste del río Paraguay, hasta entonces había sido una zona lindera indefinida. La Standard Oil de USA y la Royal Dutch Shell Angloholandesa sospechaban que había grandes reservas del oro negro y la pelea para la explotación del petróleo en las entrañas de la tierra hicieron que su rivalidad se trasladara a Paraguay y Bolivia, desatando una guerra feroz que duro 3 años, dejando 90.000 muertos y arruinando económicamente a las dos naciones. La buena suerte es que mi padre deserto del ejército paraguayo. En Buenos Aires estuvo 5 días en el hotel de los inmigrantes y luego deambulo en la ciudad y por las noches dormía en el Parque Lezama III Don Pedro de Mendoza cruzó el Océano Atlántico encerrado en su camarote debilitado por la sífilis que lo acosaba, cuando llega a la cuenca del Río de la Plata en 1536 desembarcó en la Isla de San Gabriel. Desde su camarote postrado en la cama organiza la fundación de la Ciudad de la Santísima Trinidad y el Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre en la margen austral del Río de la Plata. IV Las noches de Buenos Aires suelen ser húmedas sobre la barranca del Parque Lezama. Las palmeras gigantescas bailan al ritmo suave del viento que sopla desde el Río de la Plata sin poder aliviar el sopor que las agobia. Yo solía ir a jugar en el parque al Gallito ciego. Corría entre las macetas renacentistas de los jardines de La Casa de los Ingleses y cuando la respiración se hacía difícil, sacaba un pañuelo de uno de mis bolsillos y tapándome los ojos giraba como un trompo sobre mis pies hasta marearme y caminaba a ciegas hasta chocar con un banco. —En este banco durmió mi papá — gritaba, quitándome el pañuelo. Fue entonces en uno de esos días cuando me hice amigo de uno de los jardineros del parque. El hombre era un anciano cuyas manos del color de la tierra gesticulaban al son de las palabras. Una tarde de septiembre en los albores de la primavera me vio parado frente al monumento del Adelantado. —¿Sabes quién es ese? me preguntó. —Don Pedro de Mendoza. —Sí. El Adelantado vino postrado en su camarote comandando una flota de13 barcos, fue aquí en esta loma que se estableció la Ciudad de la Santísima Trinidad, los colonizadores estuvieron viviendo un año, pero el hambre, las enfermedades y la belicosidad de los Querandíes los empujaron a abandonar todo... —¿Qué mal tenía? —Sífilis. Repetí asombrado —sí-fi-lis — suena a el nombre de una diosa griega. Sífilis, sífilis te amo tus ojos sonámbulos …tiiiiii. Salí del sopor lírico cuando el jardinero señalando la cabeza del adelantado con su uña negra dijo —El hombre cruzó el océano para curarse con té de Palo Santo y robar, pero tuvo mala suerte. Las infusiones de palo santo no sirvieron para aliviar sus dolencias entonces trató de regresar a España, pero la sífilis lo mato en medio del océano Atlántico. Cuando volví a casa mi hermana que sabía todo y lo que no sabía lo inventaba, estaba sentada sobre una silla de la cocina. Ella desde que había asistido a una clase de arte sobre el surrealismo pensaba que todo en la vida era surrealista. Hasta quiso cambiarle el nombre a nuestro gato Manuel por Apollinere. —Pareces preocupado —dijo mi hermana. —¿Qué enfermedad es la sífilis? —Es una enfermedad infecciosa que se transmite por contacto sexual. ¿Por qué me preguntas eso? —Porque parece ser que el fundador de la ciudad de Buenos Aires era sifilítico… —Surreal —exclamo. —¿Qué? —Surreal hermanito. Imagínate Carlos V emperador de vaya a saber uno cuantas cosas y rey de España sentado en su trono en alguno de sus palacios en Madrid arreglándose la pluma del sombrero con un gesto adusto dispuesto a repartir las tierras que jamás había visto del nuevo continente. —Surrreal— dijo arrastrando las r.—El Rey decidió enviar una flota armada al Río de la Plata. Llamó al Adelantado para discutir la repartija de tierras, mares y montañas. Don Pedro de Mendoza llega al Palacio real en camilla delirando, la sífilis le estaba comiendo la cabeza. El Rey Carlos V lo recibe con gran pompa sin advertir el estado mental de Don Pedro, imagínate hermanito Surreal, el Adelantado balbuceando naderías desde la cama y el Rey sentado en su trono con las nalgas desbordándole el asiento. Levanta una espada y apoyándola sobre la cabeza lo nombra: Don Pedro de Mendoza y Luxan, Adelantado, Gobernador, Capitán General y Jefe de Justicia de Nueba Andalucia, del Río de la Plata y Paraguay. —Surreal —murmuré. —La misión era más Dada que Surrealista, construir ciudades a orillas del Río de la Plata para contener el avance de los portugueses y descubrir el paradero de La Ciudad del Dorado, que nadie está seguro donde está, pero seguro que estará en alguna parte. Yo no entendía que estaba hablando ¿Dada? ¿Surrealista? ¿El Dorado? Cuando decido irme ella me agarra con ambas manos del cuello de la camisa y levantándome en el aire me dice —Los conquistadores hambrientos terminaron comiéndose entre ellos, surreal. —¿Qué? — Imagínate hermanito. Estaban muertos de hambre y cuando uno de los conquistadores se moría los otros se lo comían. Y si no se moría nadie y el hambre era extremo se jugaban la vida en un juego que el que perdía se suicidaba para alimentar a los otros. Además, los Querandíes se dedicaron a incendiar la Ciudad de las Santísima Trinidad. Los sobrevivientes escaparon remontando el río Paraná hasta el Paraíso de Mahoma. Surreal. IV Domingo Martínez de Irala, Nació en 1509 en Bergara, Gipuzkoa- falleció en Asunción, Paraguay. Partió hacia América en 1535, se enrolo en la expedición de Pedro de Mendoza y participo de la fundación de Buenos Aires. Exploró los ríos Paraná y Paraguay junto con Juan de Ayolas y estaba al mando de la retaguardia cuando la avanzada de Ayolas fue aniquilada por los indios Payagua. Única en la América española, la colonia había sido concedida por Carlos V el derecho de elegir a su propio comandante Irala fue elegido por los conquistadores como Capitán General del Río de la Plata. En1539, comenzó a trasladar a los habitantes de Buenos Aires a Asunción y la ciudad fue abandonada en 1541. En Asunción Domingo Martínez de Irala tuvo 70 concubinas guaraníes. V Comencé mi viaje en autobús en la Estación Retiro. Después de 15 horas de devorar km y ver paisajes memorables llegamos a Asunción o al Paraíso de Mahoma como lo llamo mi hermana. Baje las escaleras del bus y allí estaba Víctor. Nos abrazamos en silencio y él me ayudo a llevar mis valijas hasta su Combi. Cuando llegamos a la casa de la Calle Iturbe, parados en línea codo a codo, tías y primos me esperaban para saludarme. Nos estudiamos con curiosidad. —Eres igual a tú padre— me dijo una de mis tías. Después hubo risas, abrazos y lágrimas. Chiquitín, uno de mis primos, me llevo hasta el cuarto que ocuparía. Dormí algunas horas con los ojos llenos de novedades. Cuando desperté fui al living, allí encontré a Chiquitín conversando con un anciano de rasgos indígena y cabellos que le acariciaban los hombros. Chiquitín nos presentó. —Nuestro abuelo Teófilo —dijo, continuo —Mario el hijo de Carmelo que viene de Bs As a visitarnos. El abuelo sonriente metió su mano derecha en el saco que estaba usando a pesar del calor insoportable y sacando una petaca de wiski tomo un sorbo y luego la volvió a su bolsillo. Me miro y sonriendo me dio la bienvenida. —Vienes a esta tierra de naranjas, sol y mujeres—dijo con picardía. —Así que sos el hijo de mi hijo. —Y usted el padre de mi padre. —El abuelo es peluquero de mujeres —dijo Chiquitín guiñándome el ojo. —Yo estudio en el colegio secundario — —Además, él es músico. —¿Que instrumento toca Don Teófilo? —pregunté. —Un violín destartalado con cuatro cuerdas desafinadas. Él les corta el cabello a las mujeres y luego las seduce tocando su violín y cantando alguna que otra guaraña—dijo Chiquitín. —¿Abuelo seductor y padre de cuántos hijos? —me escuche preguntando. —¿Quién sabe? sus enemigos lo acusan de haber tenido 33 hijos… El abuelo parado entre nosotros de pronto se ausento, una nube de silencio lo arropo. Chiquitín ya estaba acostumbrado a los estados circunstánciales del abuelo mientras que yo me inquiete. Víctor que se había sentado en el sofá del living mientras yo dormía se secaba las gotas de transpiración que le corrían sobre la frente. Dijo —Quiero llevar a el mitaí a pasear. ¿Adónde te gustaría ir? —A recorrer las colinas. —Vamos. Subí a la combi con incertidumbre. Llenamos el tanque del auto de nafta y nos lanzamos al paseo prometido. Al llegar a la cima de la Loma de Cabará, Víctor con voz monótona conto que en ese sitio se había fundado la ciudad de Asunción y que el edificio que veíamos a la derecha era el Congreso Nacional. Fue entonces cuando advierto que Víctor apaga el motor del auto, pero no se detiene, se deja llevar por la inercia y controla el descenso apretando y largando el pedal de los frenos intermitentemente y cuando el coche va ganando velocidad enciende el motor. Luego seguimos hasta la colina de San Jerónimo. —Aquí fue la Capilla del santo protector de todos los fenómenos meteorológicos— Yo miraba tratando de aprehender todas las imágenes. • El Dr. Francia venía hasta el cuartel de la frontera que se encuentra al pie de esta loma. Nuevamente para descender mi padrino hizo girar la llave apagando el motor de la Combi. Paseamos a las orillas del Río Pilcomayo cuando de pronto me dijo —Vamos a visitar al coronel Irala. —Vamos— dije con inocencia. —Llegamos a su casa. —¿Su casa? Estacionamos la camioneta cerca de la puerta del cementerio. —Entremos. Caminamos entre las lápidas que se erguían como flores secas hasta que llegamos al mausoleo de la familia de Víctor. Nos paramos frente a la puerta de vidrio y espiamos el interior de mármol negro. Señalando las urnas funerarias me explico —Allí está mi madre, el de abajo es mi padre y en aquel estante de la derecha están mis abuelos. Incrédulo de lo que escuchaba le pregunté —¿Pensé que íbamos a ver al coronel Irala? —El coronel vive aquí enfrente, en el mausoleo donde descansa los restos de nuestro primer gobernador. Ven sentémonos en el escalón de entrada de su panteón es lo que hago siempre que lo vengo a ver. Hablo con él recordando las travesuras de nuestra juventud. Espérame que voy a buscar la llave del panteón y te lo presento. Se paro y en pocos segundos desapareció entre las tumbas. Al rato viene con un manojo de llaves y mientras probaba las llaves en la cerradura del panteón de los Irala dijo —Le voy a decir al coronel que venga a sentarse con nosotros. Entro al mausoleo y trajo una urna con el nombre coronel Irala inscripto en una placa de bronce y la colocó sobre el escalón de entrada entre él y yo. El pánico se fue confundiendo con las ganas de salir corriendo. El sol se estaba ocultando cuando en uno de los corredores de entre las tumbas y mausoleos una joven de inmensos ojos negros paseaba su tristeza. Cuando Víctor la vio sentí por primera vez que mi padrino estaba vivo, agitado comenzó a zarandear la urna y decirle —Levántese coronel, levántese que hay una mujer bellísima caminando entre los muertos. Víctor golpeaba la urna con los nudillos de la mano derecha, esta se le resbalo de las manos y fue rodando escalera abajo y al chocar contra el suelo se abrió la tapa desparramando parte de las cenizas del coronel., Baje los escalones para levantar las cenizas cuando escucho a Víctor gritar —no la toques, puede estar infectada. —¿Por qué? —Porque el coronel murió de sífilis. Horrorizados vimos como las hormigas se llevaban las cenizas del coronel. Víctor sentado sobre el césped que rodeaba el panteón llorando gritaba —Perdone coronel. — Se secó las lágrimas. —Está canción es para usted coronel— —Anahí... Las arpas dolientes hoy lloran de arpegio que son para ti Anahí... Recuerdan acaso tu inmensa bravura reina guaraní... Anahí... Indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí... Anahí... Anahí... Tu raza no ha muerto perduran tus fueros en la flor rubí Yo hice de coro repitiendo —Anahí... Anahí... —Anahí indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí. Nuestras voces llamaron la atención de la joven que nos miró asombrada con lágrimas en sus inmensos ojos negros y sonriendo desapareció entre las tumbas. Sífilis. Nueba Andalucia, Governacion del Río de la Plata y Paraguay. Asunción, hija de la primera Buenos Aires, fue a su vez, madre de la segunda. "...el que tiene ocho (mujeres) es porque no puede tener dieciséis (...); con tanta desvergüenza y poco temor de Dios que hay entre nosotros en estar como estamos con las indias amancebadas que no hay Alcorán de Mahoma que tal desvergüenza permita... Capellán Gonzales Paniagua I Carlos V, apoyo la aventura de Don Pedro de Mendoza al tiempo que pagaba sus deudas a Fugger el poderoso banquero alemán otorgándole la concesión de la explotación y el transporte del guayaco. Los Fugger o Fúcares como se llamaron en España recurrieron a una campaña publicitaria para promocionar los efectos curativos del palo santo, después de un tiempo cuando se comenzó a dudar de la eficacia benéfica del guayaco compraron el silencio de los médicos que tenían dudas al tiempo que inundaban el viejo continente de guayaco y calculaban las ganancias del fraude. II Fue un octubre cuando la primavera avanzaba quemando los días y los pétalos de las flores que adornaban los balcones de Buenos Aires. Cuando el sol se iluminaba de amarillo y la humedad eran gotas pegajosas. Después de unas cuantas naderías mi padre me dijo —¿Te gustaría ir a Asunción en las vacaciones? —Sí, a conocer a la familia paraguaya. —Organice con la tía Consorcia para que vivas en su casa. Ah, mi primo te buscara en la estación de buses a tu llegada a Asunción. — Una sonrisa se dibujó en mis labios porque Víctor el primo de mi padre, quien había estado unos meses en Bs As. El me fascinaba, yo lo había bautizado la Momia porque lo veía sentado sin que se le moviera una pestaña mientras que, a su alrededor, Raúl el canario de mi madre cantaba, nosotros corríamos de aquí para allá con nuestras risas, murmullos y gritos. Sus ojos ausentes brillaban alucinados imaginando el ejército de arácnidos que infatigablemente tejían una tela de araña para atraparlo entre sus hilos viscosos. Víctor vino a Bs As porque su compadre el coronel Irala le había recomendado un médico. —El psiquiatra que atendió a Víctor le inyectaba agua —escuche decir a mi padre. Paraguay de mis sueños. Las fantasías infantiles serían realidad en mi adolescencia. Iría a la ciudad de las 7 colinas, me decía mientras caminaba la felicidad. Cuando pequeño mi abuela me sentaba en sus rodillas para contarme su encuentro con el Yasí Yatere, el duende que vive en la jungla misionera, un enano de facciones bellas, de cabellos rubios que llevaba un silbato en el mango del bastón de oro atrayendo a los niños para raptarlos y jugar con ellos para luego abandonarlos en la selva para que su hermano el Ao ao los devore. Una siesta anónima, ella y sus hermanas estaban jugando en el monte. Ella escucho el llamado del Yací Yatere y lo siguió. Cuando sus hermanas se dieron cuenta que se dirigía hacia el bosque como hipnotizada, la agarraron de los brazos y no la soltaron hasta que ella les dijo — El Yací Yatere, se fue sin mí. Mi padre se había dedicado a ocultarnos su pasado. Sin embargo, algunas intrigas se filtraron de sus silencios como la intimidad con Francisca. Nos enteramos lentamente a través del tiempo con relatos de parientes que nos visitaban. Habían nacido el mismo año, crecieron en la casa de los abuelos, antes de aprender a caminar ya eran cómplices. Jugaban horas interminables inventando pasatiempos sin reglas. Durante las siestas cuando el clima dictaba que solo se podía dormir, ellos se escapaban por la puerta trasera de la casa. Salían sigilosamente y una vez en el patio corrían y corrían hacia el árbol que estaba al final del jardín, se subían al naranjo en dos piruetas y una vez en la copa saltaban sobre el alambrado y se iban al río a arrojar piedras sobre la superficie del agua, contando las veces que los pedruscos rebotaban antes de hundirse. Hasta que el tiempo enemigo de la inocencia transformo las picardías infantiles en travesuras de adolescentes. Sus cuerpos comenzaron a desarrollarse sin explicaciones, a ella le crecieron los pechos y sus pezones se endurecían cuando estaban juntos mientras que él tenía erecciones. Ya no corrían hacia el río a tirar piedras y risas, ahora se sentaban debajo de un árbol a mirarse y conversar. El deseo titilaba entre ellos y el olor agridulce de sus entrepiernas los acercaba. Fue en una de esas siestas cuando el sol les mordía la piel y el deseo los angustiaba que inadvertidamente se besaron. Se encontraron en un remolino de urgencias, jadeantes el uno sobre el otro. El instinto animal los ayudo y el sexo irrumpió en su hermandad. Desde entonces se escondían en los rincones ocultos de la casa para gozar, huían hacia la soledad de los campos donde podían revolcarse y amarse en libertad. Los abuelos se alarmaron al descubrir lo que estaba pasando. Fue entonces que Tasio, el padre de Francisca que no fue ajeno a lo que sucedía a su alrededor reunió a mi padre y a su hija y los amenazo —Terminan está historia ya mismo —dijo y dirigiéndose hacia mi padre continuo —o te mato de un tiro. Mis abuelos asustados porque sabían que Tasio era loco, buscaron mandar a mi padre a casa de algún familiar para alejarlo de Francisca, pero como todos vivían aterrorizados del manicomio que Tasio llevaba en su cabeza, nadie les ofreció ayuda. Desesperados y sin solución decidieron adulterar los papeles de nacimiento de mi padre para poder incorporarlo al ejército. La mala suerte hizo que mi padre ingresara al ejército a los 15 años en un momento trágico ya que se estaba cocinando un conflicto armado por los derechos a la explotación de pozos petrolíferos en la frontera de Paraguay con Bolivia. El Chaco Boreal era una región boscosa, calurosa y seca situada al norte del río Pilcomayo y al oeste del río Paraguay, hasta entonces había sido una zona lindera indefinida. La Standard Oil de USA y la Royal Dutch Shell Angloholandesa sospechaban que había grandes reservas del oro negro y la pelea para la explotación del petróleo en las entrañas de la tierra hicieron que su rivalidad se trasladara a Paraguay y Bolivia, desatando una guerra feroz que duro 3 años, dejando 90.000 muertos y arruinando económicamente a las dos naciones. La buena suerte es que mi padre deserto del ejército paraguayo. En Buenos Aires estuvo 5 días en el hotel de los inmigrantes y luego deambulo en la ciudad y por las noches dormía en el Parque Lezama III Don Pedro de Mendoza cruzó el Océano Atlántico encerrado en su camarote debilitado por la sífilis que lo acosaba, cuando llega a la cuenca del Río de la Plata en 1536 desembarcó en la Isla de San Gabriel. Desde su camarote postrado en la cama organiza la fundación de la Ciudad de la Santísima Trinidad y el Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre en la margen austral del Río de la Plata. IV Las noches de Buenos Aires suelen ser húmedas sobre la barranca del Parque Lezama. Las palmeras gigantescas bailan al ritmo suave del viento que sopla desde el Río de la Plata sin poder aliviar el sopor que las agobia. Yo solía ir a jugar en el parque al Gallito ciego. Corría entre las macetas renacentistas de los jardines de La Casa de los Ingleses y cuando la respiración se hacía difícil, sacaba un pañuelo de uno de mis bolsillos y tapándome los ojos giraba como un trompo sobre mis pies hasta marearme y caminaba a ciegas hasta chocar con un banco. —En este banco durmió mi papá — gritaba, quitándome el pañuelo. Fue entonces en uno de esos días cuando me hice amigo de uno de los jardineros del parque. El hombre era un anciano cuyas manos del color de la tierra gesticulaban al son de las palabras. Una tarde de septiembre en los albores de la primavera me vio parado frente al monumento del Adelantado. —¿Sabes quién es ese? me preguntó. —Don Pedro de Mendoza. —Sí. El Adelantado vino postrado en su camarote comandando una flota de13 barcos, fue aquí en esta loma que se estableció la Ciudad de la Santísima Trinidad, los colonizadores estuvieron viviendo un año, pero el hambre, las enfermedades y la belicosidad de los Querandíes los empujaron a abandonar todo... —¿Qué mal tenía? —Sífilis. Repetí asombrado —sí-fi-lis — suena a el nombre de una diosa griega. Sífilis, sífilis te amo tus ojos sonámbulos …tiiiiii. Salí del sopor lírico cuando el jardinero señalando la cabeza del adelantado con su uña negra dijo —El hombre cruzó el océano para curarse con té de Palo Santo y robar, pero tuvo mala suerte. Las infusiones de palo santo no sirvieron para aliviar sus dolencias entonces trató de regresar a España, pero la sífilis lo mato en medio del océano Atlántico. Cuando volví a casa mi hermana que sabía todo y lo que no sabía lo inventaba, estaba sentada sobre una silla de la cocina. Ella desde que había asistido a una clase de arte sobre el surrealismo pensaba que todo en la vida era surrealista. Hasta quiso cambiarle el nombre a nuestro gato Manuel por Apollinere. —Pareces preocupado —dijo mi hermana. —¿Qué enfermedad es la sífilis? —Es una enfermedad infecciosa que se transmite por contacto sexual. ¿Por qué me preguntas eso? —Porque parece ser que el fundador de la ciudad de Buenos Aires era sifilítico… —Surreal —exclamo. —¿Qué? —Surreal hermanito. Imagínate Carlos V emperador de vaya a saber uno cuantas cosas y rey de España sentado en su trono en alguno de sus palacios en Madrid arreglándose la pluma del sombrero con un gesto adusto dispuesto a repartir las tierras que jamás había visto del nuevo continente. —Surrreal— dijo arrastrando las r.—El Rey decidió enviar una flota armada al Río de la Plata. Llamó al Adelantado para discutir la repartija de tierras, mares y montañas. Don Pedro de Mendoza llega al Palacio real en camilla delirando, la sífilis le estaba comiendo la cabeza. El Rey Carlos V lo recibe con gran pompa sin advertir el estado mental de Don Pedro, imagínate hermanito Surreal, el Adelantado balbuceando naderías desde la cama y el Rey sentado en su trono con las nalgas desbordándole el asiento. Levanta una espada y apoyándola sobre la cabeza lo nombra: Don Pedro de Mendoza y Luxan, Adelantado, Gobernador, Capitán General y Jefe de Justicia de Nueba Andalucia, del Río de la Plata y Paraguay. —Surreal —murmuré. —La misión era más Dada que Surrealista, construir ciudades a orillas del Río de la Plata para contener el avance de los portugueses y descubrir el paradero de La Ciudad del Dorado, que nadie está seguro donde está, pero seguro que estará en alguna parte. Yo no entendía que estaba hablando ¿Dada? ¿Surrealista? ¿El Dorado? Cuando decido irme ella me agarra con ambas manos del cuello de la camisa y levantándome en el aire me dice —Los conquistadores hambrientos terminaron comiéndose entre ellos, surreal. —¿Qué? — Imagínate hermanito. Estaban muertos de hambre y cuando uno de los conquistadores se moría los otros se lo comían. Y si no se moría nadie y el hambre era extremo se jugaban la vida en un juego que el que perdía se suicidaba para alimentar a los otros. Además, los Querandíes se dedicaron a incendiar la Ciudad de las Santísima Trinidad. Los sobrevivientes escaparon remontando el río Paraná hasta el Paraíso de Mahoma. Surreal. IV Domingo Martínez de Irala, Nació en 1509 en Bergara, Gipuzkoa- falleció en Asunción, Paraguay. Partió hacia América en 1535, se enrolo en la expedición de Pedro de Mendoza y participo de la fundación de Buenos Aires. Exploró los ríos Paraná y Paraguay junto con Juan de Ayolas y estaba al mando de la retaguardia cuando la avanzada de Ayolas fue aniquilada por los indios Payagua. Única en la América española, la colonia había sido concedida por Carlos V el derecho de elegir a su propio comandante Irala fue elegido por los conquistadores como Capitán General del Río de la Plata. En1539, comenzó a trasladar a los habitantes de Buenos Aires a Asunción y la ciudad fue abandonada en 1541. En Asunción Domingo Martínez de Irala tuvo 70 concubinas guaraníes. V Comencé mi viaje en autobús en la Estación Retiro. Después de 15 horas de devorar km y ver paisajes memorables llegamos a Asunción o al Paraíso de Mahoma como lo llamo mi hermana. Baje las escaleras del bus y allí estaba Víctor. Nos abrazamos en silencio y él me ayudo a llevar mis valijas hasta su Combi. Cuando llegamos a la casa de la Calle Iturbe, parados en línea codo a codo, tías y primos me esperaban para saludarme. Nos estudiamos con curiosidad. —Eres igual a tú padre— me dijo una de mis tías. Después hubo risas, abrazos y lágrimas. Chiquitín, uno de mis primos, me llevo hasta el cuarto que ocuparía. Dormí algunas horas con los ojos llenos de novedades. Cuando desperté fui al living, allí encontré a Chiquitín conversando con un anciano de rasgos indígena y cabellos que le acariciaban los hombros. Chiquitín nos presentó. —Nuestro abuelo Teófilo —dijo, continuo —Mario el hijo de Carmelo que viene de Bs As a visitarnos. El abuelo sonriente metió su mano derecha en el saco que estaba usando a pesar del calor insoportable y sacando una petaca de wiski tomo un sorbo y luego la volvió a su bolsillo. Me miro y sonriendo me dio la bienvenida. —Vienes a esta tierra de naranjas, sol y mujeres—dijo con picardía. —Así que sos el hijo de mi hijo. —Y usted el padre de mi padre. —El abuelo es peluquero de mujeres —dijo Chiquitín guiñándome el ojo. —Yo estudio en el colegio secundario — —Además, él es músico. —¿Que instrumento toca Don Teófilo? —pregunté. —Un violín destartalado con cuatro cuerdas desafinadas. Él les corta el cabello a las mujeres y luego las seduce tocando su violín y cantando alguna que otra guaraña—dijo Chiquitín. —¿Abuelo seductor y padre de cuántos hijos? —me escuche preguntando. —¿Quién sabe? sus enemigos lo acusan de haber tenido 33 hijos… El abuelo parado entre nosotros de pronto se ausento, una nube de silencio lo arropo. Chiquitín ya estaba acostumbrado a los estados circunstánciales del abuelo mientras que yo me inquiete. Víctor que se había sentado en el sofá del living mientras yo dormía se secaba las gotas de transpiración que le corrían sobre la frente. Dijo —Quiero llevar a el mitaí a pasear. ¿Adónde te gustaría ir? —A recorrer las colinas. —Vamos. Subí a la combi con incertidumbre. Llenamos el tanque del auto de nafta y nos lanzamos al paseo prometido. Al llegar a la cima de la Loma de Cabará, Víctor con voz monótona conto que en ese sitio se había fundado la ciudad de Asunción y que el edificio que veíamos a la derecha era el Congreso Nacional. Fue entonces cuando advierto que Víctor apaga el motor del auto, pero no se detiene, se deja llevar por la inercia y controla el descenso apretando y largando el pedal de los frenos intermitentemente y cuando el coche va ganando velocidad enciende el motor. Luego seguimos hasta la colina de San Jerónimo. —Aquí fue la Capilla del santo protector de todos los fenómenos meteorológicos— Yo miraba tratando de aprehender todas las imágenes. • El Dr. Francia venía hasta el cuartel de la frontera que se encuentra al pie de esta loma. Nuevamente para descender mi padrino hizo girar la llave apagando el motor de la Combi. Paseamos a las orillas del Río Pilcomayo cuando de pronto me dijo —Vamos a visitar al coronel Irala. —Vamos— dije con inocencia. —Llegamos a su casa. —¿Su casa? Estacionamos la camioneta cerca de la puerta del cementerio. —Entremos. Caminamos entre las lápidas que se erguían como flores secas hasta que llegamos al mausoleo de la familia de Víctor. Nos paramos frente a la puerta de vidrio y espiamos el interior de mármol negro. Señalando las urnas funerarias me explico —Allí está mi madre, el de abajo es mi padre y en aquel estante de la derecha están mis abuelos. Incrédulo de lo que escuchaba le pregunté —¿Pensé que íbamos a ver al coronel Irala? —El coronel vive aquí enfrente, en el mausoleo donde descansa los restos de nuestro primer gobernador. Ven sentémonos en el escalón de entrada de su panteón es lo que hago siempre que lo vengo a ver. Hablo con él recordando las travesuras de nuestra juventud. Espérame que voy a buscar la llave del panteón y te lo presento. Se paro y en pocos segundos desapareció entre las tumbas. Al rato viene con un manojo de llaves y mientras probaba las llaves en la cerradura del panteón de los Irala dijo —Le voy a decir al coronel que venga a sentarse con nosotros. Entro al mausoleo y trajo una urna con el nombre coronel Irala inscripto en una placa de bronce y la colocó sobre el escalón de entrada entre él y yo. El pánico se fue confundiendo con las ganas de salir corriendo. El sol se estaba ocultando cuando en uno de los corredores de entre las tumbas y mausoleos una joven de inmensos ojos negros paseaba su tristeza. Cuando Víctor la vio sentí por primera vez que mi padrino estaba vivo, agitado comenzó a zarandear la urna y decirle —Levántese coronel, levántese que hay una mujer bellísima caminando entre los muertos. Víctor golpeaba la urna con los nudillos de la mano derecha, esta se le resbalo de las manos y fue rodando escalera abajo y al chocar contra el suelo se abrió la tapa desparramando parte de las cenizas del coronel., Baje los escalones para levantar las cenizas cuando escucho a Víctor gritar —no la toques, puede estar infectada. —¿Por qué? —Porque el coronel murió de sífilis. Horrorizados vimos como las hormigas se llevaban las cenizas del coronel. Víctor sentado sobre el césped que rodeaba el panteón llorando gritaba —Perdone coronel. — Se secó las lágrimas. —Está canción es para usted coronel— —Anahí... Las arpas dolientes hoy lloran de arpegio que son para ti Anahí... Recuerdan acaso tu inmensa bravura reina guaraní... Anahí... Indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí... Anahí... Anahí... Tu raza no ha muerto perduran tus fueros en la flor rubí Yo hice de coro repitiendo —Anahí... Anahí... —Anahí indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí. Nuestras voces llamaron la atención de la joven que nos miró asombrada con lágrimas en sus inmensos ojos negros y sonriendo desapareció entre las tumbas.

Otros cien videos (del 601 al 700) grabados por Rolando Revagliatti

Otros cien videos (del 601 al 700) grabados por Rolando Revagliatti, con poemas y otros textos de numerosos autores, disponibles en la plataforma italiana http://www.arcoiris.tv y en mi canal de YouTube. 601: El 12.4.24 poema (y letra de una zamba) ‘El arriero va’ de Atahualpa Yupanqui: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66506/ 602: El 13.4.24 tres poemas del libro ‘Charlas con Cuchúa’ de Alejandra Méndez Bujonok: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66535/ 603: El 13.4.24 poema ‘El pasado’ de Vered Mosenzon (traducción de Gerardo Lewin): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66536/ 604: El 14.4.24 poema ‘Esos que somos, que seremos’, del libro ‘Piedra al pecho’ de Carlos Juárez Aldazábal: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66560/ 605: El 14.4.24 poema ‘Lima la herible’, del libro ‘Olla de grillos’ de Reynaldo Jiménez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66561/ 606: El 15.4.24 poema ‘Silencio’, del libro ‘Final de obra’ de Jorge Goyeneche: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66589/ 607: El 15.4.24 poema ‘El bicho’, del libro ‘Las sanadoras’ de Marisa Negri: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66590/ 608: El 16.4.24 dos poemas del libro ‘Raros sentidos’ de Pablo Queralt: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66622/ 609: El 16.4.24 poema ‘La primera vez’ de Eli Hirsh (traducción de Gerardo Lewin): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66623/ 610: El 17.4.24 tres poemas del libro ‘Los árboles del abismo’ de Carlos Cúccaro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66661/ 611: El 17.4.24 dos poemas del libro ‘Una broma colosal’ de Virgilio Piñera: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66662/ 612: El 18.4.24 poema ‘Mientras mi abuelo sastre’ del libro ‘El sastre’ de María Malusardi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66695/ 613: El 18.4.24 dos poemas del libro ‘Material de interiores’ de Mariano Shifman: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66696/ 614: El 19.4.24 poema (y letra de un tango) ‘Café La Humedad’ de Cacho Castaña: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/66734/ 615: El 6.5.24 cuatro poemas del libro ‘Los días’ de Irma Verolín: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67288/ 616: El 6.5.24 fragmento de la novela ‘Aullando entre relámpagos’ de Daniel Barroso: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67289/ 617: El 7.5.24 once poemas del libro ‘Escaleno’ de Carlos Aprea: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67325/ 618: El 7.5.24 cinco poemas del libro ‘Recortes de un corazón herido por la esperanza’ de Matías Escalera Cordero: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67326/ 619: El 8.5.24 cuatro poemas del libro ‘Peregrinos del origen’ de Susana Cattaneo Corona: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67363/ 620: El 8.5.24 poema ‘Piedra de niebla’ de la colección ‘Piedras poéticas’ de Simon Armitage (traducción de Lidia Rocha): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67364/ 621: El 9.5.24 tres poemas del libro ‘Uno más uno humanidad’ de Roberto Jorge Santoro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67396/ 622: El 9.5.24 cuatro poemas del libro ‘Tiempo efímero’ de Delfina Goldaracena: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67397/ 623: El 10.5.24 poema (y letra de un tango) ‘Audacia’ de Celedonio Esteban Flores: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67430/ 624: El 10.5.24 dos poemas del libro ‘Poemas de la oficina’ de Mario Benedetti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67431/ 625: El 14.5.24 dos poemas de Jane Kenyon (traducción de Jonio González): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67560/ 626: El 15.5.24 cinco poemas del libro ‘La huella azul del viento’ de César H. Suárez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67597/ 627: El 16.5.24 texto ‘El sinsentido del devenir’ del libro ‘En las cimas de la desesperación’ de Emil Cioran: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67631/ 628: El 17.5.24 tres poemas del libro ‘Ahí, en ese lugar’ de Mauricio Cappiello: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67667/ 629: El 18.5.24 cinco poemas del libro ‘Collage’ de Catalina Boccardo: https://www.youtube.com/watch?v=uppQQpsBhb4 630: El 19.5.24 poema (y letra de una canción) ‘Calle melancolía’, del libro ‘Con buena letra’ de Joaquín Sabina: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67729/ 631: El 20.5.24 cuatro poemas del libro ‘La edad necesaria’ de María del Carmen Colombo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67755/ 632: El 21.5.24 poema ‘Autorretrato tardío de Rembrandt’ de Elizabeth Jennings (traducción de Alejandro Méndez Casariego): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67792/ 633: El 22.5.24 poema ‘brilla cuerpo kamikaze’ de Gian Maria Annovi (traducido por Selva Dipasquale y Rita Kratsman): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67827/ 634: El 23.5.24 siete poemas del libro ‘Casa de piedra’ de Claudia Vázquez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67865/ 635: El 24.5.24 cinco poemas del libro ‘Pasajera de la niebla’ de María Magdalena Pascual: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67905/ 636: El 25.5.24 tres poemas de Daniel Horacio Grad: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67936/ 637: El 26.5.24 nueve poemas del libro ‘Verticales de la desdicha’ de Alicia Vincenzini: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67964/ 638: El 27.5.24 once poemas del libro ‘Una niña tenue’ de Beatriz Arias: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/67995/ 639: El 28.5.24 ocho poemas del libro ‘Pictórica’ de Rolando Revagliatti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68036/ 640: El 29.5.24 dos poemas del libro ‘Los festejos’ de Osmar Luis Bondoni: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68070/ 641: El 30.5.24 tres poemas del libro ‘Río raíz’ de Martín Pucheta: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68109/ 642: El 31.5.24 primer breve capítulo de la nouvelle ‘La conjura de los libreros’ de Roberto Romeo Di Vita: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68144/ 643: El 1.6.24 poema (y letra de una canción) ‘Disculpe el señor’ de Joan Manuel Serrat: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68175/ 644: El 2.6.24 poema ‘Pingüino’ del libro ‘Hombre murciélago’ de Sergio Berkowsky: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68205/ 645: El 3.6.24 cuatro microficciones del volumen ‘Minificciones. Antología personal’ de Raúl Brasca: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68235/ 646: El 4.6.24 poema ‘Himno a Afrodita’ de Safo (traducido por Pablo Ingberg): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68275/ 647: El 5.6.24 dos poemas del libro ‘Mi revolución rusa’ de José Ioskyn: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68312/ 648: El 6.6.24 cuatro poemas del libro ‘Punto de fuga’ de Osvaldo Spoltore: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68350/ 649: El 7.6.24 tres poemas del libro ‘Poema previo’ de Rogelio Pizzi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68386/ 650: El 8.6.24 poema (y letra de un tango) ‘Amurado’ de José De Grandis: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68418/ 651: El 9.6.24 cuento breve ‘Mera sugestión’ del libro ‘El mejor de los mundos posibles’ de Fernando Sorrentino: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68449/ 652: El 10.6.24 poema ‘Me parece que es igual a los dioses’ de Safo (traducción de Enrique Solinas): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68480/ 653: El 11.6.24 fragmento de la novela ‘Perder la cabeza’ de Marcos Rosenzvaig: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68518/ 654: El 12.6.24 seis poemas del libro ‘Cross’ de María Barrientos: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68549/ 655: El 13.6.24 dos poemas del libro ‘El bizantino’ de Silvio Mattoni: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68585/ 656: El 14.6.24 dos poemas del libro ‘Temblor sublime’ de Lucía Potroel: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68621/ 657: El 15.6.24 tres poemas del libro ‘Blues del amasijo y otros poemas’ de María del Carmen Colombo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68655/ 658: El 16.6.24 dos poemas de Héctor Celano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68687/ 659: El 17.6.24 dos poemas de Ursula K. Le Guin (traducción de Diana Bellessi): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68720/ 660: El 18.6.24 poema ‘Canción de Orfeo’ del libro ‘La proctomaquia o El cantar de los culos’ de Wenceslao Maldonado: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68750/ 661: El 19.6.24 dos poemas del libro ‘Los cantos del gran ensamblador’ de Manuel Ruano: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68788/ 662: El 20.6.24 fragmento de un cuento del libro ‘Sociales’ de María Barrientos: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68820/ 663: El 21.6.24 poema ‘Obstinación por el reposo’ del libro ‘Motivos en color de perecer’ de Héctor Freire: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68856/ 664: El 22.6.24 cuatro poemas del libro ‘La isla fosforescente’ de Roxana Páez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68887/ 665: El 23.6.24 dos poemas del libro ‘El músico en la máquina’ de Rodolfo Alonso: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68919/ 666: El 24.6.24 microficción ‘La otra tierra’ del libro ‘Minificciones grises’ de Ricardo Rubio https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68949/ 667: El 25.6.24 poema ‘La galga’ del libro ‘Milenaria caminante’ de Michou Pourtalé: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/68983/ 668: El 26.6.24 dos poemas del libro ‘Explicaciones y retratos’ de Rafael Alberto Vásquez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69016/ 669: El 27.6.24 fragmento de la novela ‘La felicidad de los cuerpos’ de María Barrientos: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69050/ 670: El 28.6.24 cinco poemas del libro ‘Todos podemos ser Raymond Carver’ de Gustavo Caso Rosendi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69086/ 671: El 29.6.24 poema ‘La costurera, el tablero y el conejo’ de Conrado Yasenza: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69120/ 672: El 30.6.24 poema ‘Némesis’ de Arthur Henry Adams (traducción de Alejandro Méndez Casariego): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69151/ 673: El 1.7.24 fragmento del único poema que conforma el libro ‘Diario de la china. Donde el diablo perdió el poncho y la liebre y el zorro se dan las buenas noches’ de Roxana Páez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69186/ 674: El 2.7.24 poema (y letra de una canción) ‘Carta de un león a otro’ de Chico Novarro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69221/ 675: El 3.7.24 poema ‘Me acostumbro a ser viento’ del libro ‘Uno en el mundo’ de Luis Alberto Ponzo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69252/ 676: El 4.7.24 poema ‘Bruno Díaz’ del libro ‘Hombre murciélago’ de Sergio Berkowsky: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69285/ 677: El 5.7.24 dos microficciones del libro ‘Todos podemos ser Raymond Carver’ de Gustavo Caso Rosendi: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69324/ 678: El 6.7.24 poema ‘Variantes de un tema minero’ del libro ‘Primeros poemas 1974 – 79’ de Alberto a. Arias: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69357/ 679: El 7.7.24 poema ‘Canción sin partitura’ del libro ‘A la luz del desierto’ de Anahí Lazzaroni: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69385/ 680: El 8.7.24 poema (y letra de una canción) ‘Carta de un león a otro’ de Chico Novarro: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69414/ 681: El 9.7.24 poema ‘Espía de sí’ del libro ‘Alma que has de vivir’ de Jorge Ariel Madrazo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69448/ 682: El 10.7.24 poema ‘Si para recobrar lo recobrado’ del libro ‘Cielo de Tierra’ de Francisco Luis Bernárdez: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69488/ 683: El 11.7.24 diez poemas del libro ‘Hacia los costados del silencio’ de Eleonora D’Alvia: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69522/ 684: El 12.7.24 poema ‘Para terminar’ del libro ‘Breviario. Cuaderno de viajes / Álbum de figuritas’ de Marcelo Vernet: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69554/ 685: El 13.7.24 poema ‘Del amor navegante’ del libro ‘Sonetos a Sophia’ de Leopoldo Marechal: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69585/ 686: El 14.7.24 poema ‘Revelación’ del libro ‘El revés de la luz’ de Estela Barrenechea: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69615/ 687: El 15.7.24 poema ‘Aquello’ del libro ‘Conejos en la nieve’ de Eugenio Mandrini: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69647/ 688: El 16.7.24 poema (y letra de una canción) ‘Las golondrinas’ de Jaime Dávalos: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69679/ 689: El 17.7.24 poema ‘Los perros son otros’ del libro ‘Pleno de ánimas’ de Marta Cwielong: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69712/ 690: El 18.7.24 seis poemas del libro ‘Pueblos fugaces’ de Carlos Aprea: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69744/ 691: El 19.7.24 ocho poemas del libro ‘El día de la vida’ de Clara Fernández Moreno: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69778/ 692: El 20.7.24 poemas del libro ‘Ojalá que te pise un tranvía llamado Deseo’ de Rolando Revagliatti: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69810/ 693: El 21.7.24 poema ‘La confluencia’ del libro ‘Geometría del desorden’ de Maria Laura Spaziani (traducción de Pablo Anadón): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69841/ 694: El 22.7.24 dos poemas del libro ‘Sentimiento del tiempo’ de Giuseppe Ungaretti (traducción de Pablo Anadón): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69873/ 695: El 23.7.24 seis poemas del libro ‘El décimo verso’ de Rogelio Ramos Signes: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69904/ 696: El 24.7.24 cinco poemas del libro ‘Lavandera de la noche’ de Clara Vasco: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69938/ 697: El 25.7.24 poema ‘Canción que compuso Juancito Caminador para la supuesta muerte de Juancito Caminador’, de la colección ‘Canciones del tercer frente’ de Raúl González Tuñón: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/69971/ 698: El 26.7.24 dos poemas del libro ‘Con sombras de palabras’ de Oscar Hermes Villordo: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70005/ 699: El 27.7.24 tres poemas del libro ‘Clases de lenguaje’ de Liliana Aguilar: https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70035/ 700: El 28.7.24 dos poemas del libro ‘Satura’ de Eugenio Montale (traducción de Jorge Aulicino): https://www.arcoiris.tv/scheda/it/70063/ Se agradece, desde ya, por la difusión de este detalle y se autoriza la incorporación de los videos a revistas-e, todo tipo de sitios web, redes sociales, etc. https://www.arcoiris.tv/fonte/Rolando%20Revagliatti/ http://www.revagliatti.com https://www.youtube.com/user/rolandorevagliatti/videos Quienes deseen enviarme libros propios o ajenos en soporte papel para mi lectura y eventual selección y grabación en video de uno o más textos, solicitar mi dirección postal a través de este medio.